$$$ PARE DE SUFRIR $$$
septiembre 13, 2011
¡DEVUELVEME MI DINERO TOTTUS!
septiembre 6, 2011
Cuántas veces nos hemos sentido impotentes cuando el vendedor nos viene con un argumento que creemos contundente y no nos quiere devolver el dinero por una compra no realizada.
Una vez compré una alfombra en Saga y como nunca llegó el modelo que pedí me dijeron que no me preocupe, que me devolverían el dinero en una semana. Bueno, como yo no necesitaba la plata en ese momento, espere el día que tenía tiempo y fui a recoger mi dinero.
Algo así le pasó a un amigo. Juan fue a comprar su secadora de ropa al Tottus de Chorrillos y después de escoger la que se ajustaba mas a sus necesidades compró una Mabe, pero cuando fueron a ver si la tenían, le dijeron que no había en stock. Entonces le pidieron que volviera jueves, fue viernes para recogerla. Llegado el día fue a llevarse su secadora y después de hacerlo esperar un rato le dijeron que no tenían ese modelo que la pedirían de la misma fábrica.
Como nunca lo llamaron a los tres días Juan fue a Tottus y pidió que le devolvieran su dinero. El iba a ir otro lugar a comprar la secadora. Sin embargo, el vendedor le dijo que tenía que esperar entre 15 días a un mes para que le devolvieran el dinero. 15 días! Un mes!!! O sea que cuando les diera la gana a los de Tottus él recibiría su dinero y recién después de todo ese tiempo podría ir a otro sitio a comprar el aparato. Como Juan ya sabe cómo funciona la cosa, y está informado, les dijo que él necesitaba ese dinero en ese momento porque lo quería invertir en otra cosa, (si fuera negociante perdería mucho más que dinero solo por esperar el tiempo que ellos decidieran sobre su dinero) y ¿si la compra era sobre algo de suma necesidad como algo que tiene que ver son su bebe o una cuestión de salud, también tenía que esperar resignado que ellos le devuelvan el dinero y postergar sus necesidades?
Juan pidió hablar con el jefe del vendedor quien con el mismo desden le dijo que no había forma y que espere los 30 días. Despreocupado y en silencio Juan salió a la calle y le pidió a un policía que lo acompañe a la tienda. Frente al vendedor le dijo: “Dime lo que acabas de explicar sobre el dinero delante del policía porque yo te voy a abrir un proceso por no querer devolverme mi dinero”. El vendedor asustado buscó al jefe y después de unos segundos de cuchichear entre ellos se acercaron a Juan y le dijeron: Señor por esta oportunidad le vamos a entregar su dinero, pase a la caja por favor. Y Juan agradeció a la autoridad y se fue a su casa con su dinero completito.
No es necesario llegar a buscar a un policía, ellos tienen que entregarte el dinero cuando tú se los requieras, porque sí pueden hacerlo, de otro lado llegaremos -cada vez que queramos hacer valer nuestros derechos- a amenazarlos con denunciarlos si no cumplen con los consumidores. Insista, póngase fuerte que si se puede!
MECANICO SABIDO
septiembre 1, 2011
A mi papá le chocaron el carro a una cuadra de su casa. Una chica que hablaba por el celular se distrajo y lo chocó. Mi papá por evitar un impacto mayor hizo una maniobra y se fue contra la berma del jardincito de una casa cercana. Como era tan evidente que la culpa la tenía la chica en el atestado se determinó su responsabilidad, lo cual aceptó.
El seguro cubriría el 100% de los daños como es lógico.
Le pidieron en la comisaría que llevará el carro al mecánico. Como mi papá nunca había pasado por una situación similar, fue a dejar el auto al taller que en la comisaría le dijeron está afiliado con todos los seguros. Una vez allí el seguro Mafre se puso en contacto con los del taller, verificaron los daños y cotizaron el gasto al 100% por 1500 dólares. Dinero que desembolsaría el seguro (por daños a terceros de su afiliada) mi papá solo llevaría el carro al taller y lo recogería una vez que estuviese listo.
Durante un mes mi papá iba al taller a ver los arreglos, pues el carro había quedado muy afectado. En esas visitas el mecánico le dijo que tenía que desembolsar, por su cuenta, dos mil dólares. Como el tiempo pasaba (ya estaba casi un mes el carro en el taller), le dije qué pasaba por qué no salía el auto del taller y me dijo que le estaban pidiendo “su parte de la reparación”. Le dije que él no tenía por qué pagar nada pues era el afectado y ese gasto lo cubría en total el seguro. Los del taller le decían: que tenía parte de la culpa del choque y que tenía que pagarles, que mire el atestado aquí dice que su brevete estaba vencido, eso también es una falta y cosas así. El mecánico le decía eso. ¿Qué tiene que ver él con el atestado de la policía? Nada de nada porque el mecánico no hace trato con el policía sino con el seguro. Le expliqué a mi papá que por eso demoraban en arreglar el carro para ver si les da algo de dinero. Incluso, los sinvergüenzas le rebajaron a 700 dólares. Asustado mi papá decía que teníamos que pagarle si no nos daban el carro.
Me informe con el broker del seguro quien me dijo que el dueño del carro tenía que recoger el cheque para pagarle al mecánico, que el gasto era por el total de los daños. Y que obviamente era un gasto que cubría la persona que chocó a mi papá.
También conversé con un amigo abogado y le consulté sobre qué pasaba si no me querían dar el carro, por ese absurdo argumento. Me dijo que el carro podría ser retenido con un documento de por medio y si no tenian nada debía de buscar un policía y los denunciara por apropiación ilícita.
Bien preparada fui a hablar con el mecánico y le pregunté que cuándo iba a tener listo el carro para recogerlo y como me vio débil de apariencia me quiso asustar con el tema de que mi papa tenía que pagar 700 dólares por la reparación. Le dije que el broker me dijo que el pago era por 1500 dólares del total del gasto, que no tenía porque pagar más dinero, menos mi papa. El mecánico me refutaba diciendo que mi papá tenía culpa del choque que el gasto era mayor y que tenía que pagar. Para no ponerlo en alerta le dije que si era mayor el gasto yo denunciaría a la chica que chocó el auto y que ya vería la forma de pagar lo que resta y aproveché para dejar en claro que si mi papá tenía algún problema con la policía era cosa de ellos, no del taller.
Finalmente cobramos el cheque fuimos mi hermana (la dueña del carro) y yo al mecánico a recogerlo el día que nos citó. (Un mes y medio después del choque) fuimos las dos solas con su cuñado que solo se limitó a sacar el carro del taller. Éramos las dos quienes teníamos que enfrentarnos al mecánico.
Primero nos vio y pidió que vayan sacado el carro afuera del taller. (Su primer error) luego de hacerlo le dije: “bueno aquí están los 1500 dólares”, y alterado como un tigre nos dijo que eran dos mil dólares en total y que nos hacia un favor por hacernos un descuento. Le dije lo del seguro y que el dinero era el pago del daño por la reparación total según acordaron con el broker. Nos dijo que mi papá le tenía que pagar el resto, que era su culpa también, que estaba en falta por lo del brevete, etc. etc. Yo le dije que no teníamos más dinero que lo que nos dio el seguro porque ese era el trato, que mi papá solo era quien manejaba el carro ese día y que con él no debió hacer ningún trato extra. Era evidente que quería aprovecharse de la situación para sacar más dinero, porque en estos casos el seguro se compromete a pagar el 100% al afectado (en este caso el carro de mi papá) se puso más furioso y no dijo que el carro no podía salir si no pagaba lo que él quería. Como el carro estaba ya afuera con el gorilón del cuñado. Poco podía asustarnos. Le recalque que no había ningún documento donde mi papa se comprometía en pagar lo que ellos querían, que el trato se tiene que hacer con el dueño del carro (o sea mi hermana) y que si quería aprovechar la situación de desconocimiento de mi papa estaba perdiendo su tiempo. Fuimos muy firmes con mi hermana enfatizarle lo del atestado porque esa era otra situación con otros protagonistas y que el mecánico solo se limitaba a arreglar el carro.
Estos señores se aprovechan de la ignorancia y la falta de información de las personas y cobran al seguro por el gasto y al dueño por otro. Cuando no debe de ser así. Por eso no tenían papeles, no la llamaron a mi hermana, ni hicieron ningún trato porque sería ilegal y si alguien descubre su jugada los denunciarían. A regañadientes recibió el dinero, nos firmó un recibo y nos dio la mano despidiéndose de nosotras.
Salimos con una sonrisa de oreja a oreja, nosotras solitas, con nuestra apariencia de debiluchas, y fácilmente asustables, pudimos darle pelea a esos sinvergüenzas, recontrainformadas y con la verdad de nuestro lado. Mi familia se sorprendió de nuestra audacia y yo les dije que nos sirvió mucho informarnos antes de darle pelea porque para empezar una hay que tener argumentos sólidos que debiliten al enemigo así cualquier situación siempre se resolverá a nuestro favor.
LISTA DE IN(ÚTILES)
marzo 21, 2011
Si los reto a enseñarme la lista de útiles más inverosímil que han recibido, les aseguro que el 90% de ellas raya de lo inimaginable. Ya ni siquiera me sorprende ver la cantidad de cosas que piden. Este listado pasa los 70 ítems algunos de hasta 6 u 8 unidades por cada artículo. Lo que me asombra son las ridiculeces que piden y lo inútil de muchos de los artículos sobre todo para niños de tres años como es el caso que cito. Lo peor de todo no solo es el gasto que genera a los padres el comprar todas estas cosas, si no que muchas de ellas ni las deberían comprar, porque se supone, que son parte de los artículos que administra el nido con su propio presupuesto.
Cuando vi en la casa de mi hermana la cantidad de cosas que recolectaba después de sus larguísimas jornadas de compras, no pude más que horrorizarme y reclamarle de por qué compraba tantas cosas y por las puras. Cómo va a comprar planchas de papel higiénico, no me digan que es material educativo porque no es así, además en la dichosa lista estaba en el rubro de útiles de aseo. Es decir, cada niño debe llevar bajo el brazo su propio papel higiénico, su papel toalla, su jabón y el dispensador para toooodos los alumnos y por supuesto las profesoras.
Hay cuatro rubros con los estoy totalmente en desacuerdo. Uno, que hay cosas que se piden en cantidades injustificadas y otras que son increíbles de pensar que pueden usar niños de 3 años (resaltado en negro).
Dos, cosas que no necesitan los pequeños. 2 cajas de 12 colores largos triangulares jumbo Stanford, colores de ese grosor son antipedagógicos, porque a esa edad solo pueden usar lápices gruesos de fácil manejo para ellos, los delgados son para niños más grandes. 1 caja de clips mariposa
Una caja? vienen 50 unidades 50!!! por 10 niños en el aula 500 clips en un año escolar, ¿para qué tantos? Tres, los materiales que deben tener los nidos siempre, los que ellos administran, que son por defecto útiles que no deben estar en las listas.
3 fine pen negro
3 plumones para pizarra acrílica
3 plumones indelebles gruesos
1 corrector liquido stanford
6 lapiceros rojo, azul y negro
1 cinta adhesiva gruegas
1 cinta de masking tape gruesa
50 bolsas de celofán transparente de 50 x 32
2 laminas de stickers en ingles (con 25 c/u)
3 siliconas liquidas de 250 ml. Stanford
1 cuento plastificado no de cartulina
1 juego educativo de madera para encajar
1 rompecabezas de 12 a 15 piezas
1 títere infantil de tela
¿No son estos materiales propios de los centros educativos? ¿seis Lapiceros, tres fine pen? ¿Para qué necesita un niño de tres años corrector liquido? Que presumo usará la profesora. ¿Juegos, educativos, cuentos, rompecabezas? Ese material no se supone lo debe proporcionar el nido. Cuatro, lo peor de todo es que en esta lista insólita se pide (para niños de 3 años) 1 bolsa de globos pequeños, 1 caja de chinches con patas, 3 Terokal grande, 2 cajas de chinches, 1 caja de alfileres, 2 paquetes de hisopos, 1 bolsa de globos pencil, 1 bolsa de globos grandes, 1 bolsa de palitos de brochetas.
Esto lo pongo en resaltado porque en ningún nido que se preste de bueno, pide tantos globos que son comprobadamente peligrosos. ¿Chinches, alfileres, hisopos?, palitos de brochetas, que son peligrosísimos para niños chiquitos y ¿Terokal? utilizan Terokal! ¿para hacer cosas para niños?, ¿no saben que es tóxico para cualquiera? Y si eso solo lo manipulan grandes, porque no forma parte de las cosas que administra el colegio.
Este nido es un ejemplo de los muchos que existen en el país, que ni es de los caros ni de los baratos pero que, al parecer, exagera en sus lista de útiles y pide cosas que yo no toleraría que usen mis hijas. ¿Le queda alguna alternativa a los padres? Buscar a ultima hora otro nido o ponerse fuerte y reclamar al nido, a la USE, al Ministerio de Educación que vigile esa clase de pedidos que no justifica su utilidad y merma nuestros bolsillos.
LISTA DE ÚTILES*
1 juego de libros y cuadernos (adquiridos en el C.E.I)
1 millar de hojas bond A4 de 75 grs.
2 folders de color rojo
2 arte mania block arco iris Stanford
2 blocks fantasy book Stanford (papeles con diseño)
2 block sketch book Standford (hoja de colores)
3 arte mania block todo papel Standford (papel lustre oropel)
2 arte mania block (color book Stanford cartulina de colores)
5 pliegos de cartulina Canson colores
8 pliegos de papel crepon Stanford de color
6 pliegos papel seda color
2 pliegos de cartón corrugado sin brillo de color
10 papelografos cuadriculados Stanford
2 cajas de 12 colores largos triangulares jumbo Stanford
1 caja de cartulina jumbo por 12 Stanford
2 cajas de crayones jumbo por 12 Stanford
2 estuches de plumones gruesos por 12
5 metros de cola de ratón
1 caja de clips mariposa
2 plastisoft blister por 2 Stanford
1 ovillo de rafia
1 estuche de plumones junior por 12 Stanford
3 fine pen negro
3 plumones para pizarra acrílica
3 plumones indelebles gruesos
1 corrector líquido stanford
1 pincel N°10
1 tijera sin punta
1 estuche de temperas por 7 colores Stanford
3 temperas de 250 gr. Con aplicador Stanford
1 limpiatipo Stanford
6 lapiceros rojo, azul y negro
1 bolsa de globos pequeños
2 estuches de goma escarchada colores básicos
1 mica tamaño A4
1 caja de chinches con patas
2 pegamas (cola sintetica) Stanford
1 cinta adhesiva gruegas
1 cinta de masking tape gruesa
1 rollo de cinta twist de color
1 docena de chenille de color
2 UHU grande
3 Terokal grande
2 cajas de chinches
1 caja de alfileres
2 paquetes de hisopos
1 paquete de sorbetes
1 bolsa de globos pencil
1 bolsa de globos grandes
50 bolsas de celofán transparente de 50 x 32
2 laminas de stickers en ingles (con 25 c/u)
3 metros de corrospum de color
3 metros de microporoso de color
1 bolsa de palitos bajalenguas
1 bolsa de palitos de chupete
1 metro de manguera delgada color azul
1 bolsa de palitos de brochetas
3 siliconas liquidas de 250 ml. Stanford
1 ovillo de lana gruesa de color
2 bolsas de paños Yes multiusos
1 cuento plastificado no de cartulina
1 juego educativo de madera para encajar
1 rompecabezas de 12 a 15 piezas
1 títere infantil de tela
MATERIALES DE ASEO
1 toalla con nombre bordado
12 rollos de papel higiénico blanco
6 rollos de papel toalla
1 peine
3 jabones Neko extra suave antibacterial
2 jabones líquidos con dispensador de preferencia Jonson
2 colonias Johnson
1 pasta dental
1 cepillo dental Johnson
20 bolsa negras Tachito
*Fuente: Nido en La Molina
ALGUNAS MEDICINAS NO SON EL REMEDIO
marzo 11, 2011
He encontrado una relación con datos precisos para considerar antes de comprar medicinas. En nuestro país por los escasos ingresos y por las carencias en la población, no es raro que muchos acudan a las ventas paralelas de medicamentos. El mencionarlas ocuparían gran cantidad del espacio destinado a este post, y hacerlo no beneficiaria en nada. Mi interés por mencionar este tema de las medicinas es para quienes usan la vía regular, formal y legal al adquirirlas. Los que compran en farmacias, boticas, laboratorios o supermercados. Los que creen que comprar medicinas es una inversión y no un lujo porque se trata de la salud. También de los que las reciben de los hospitales, postas, y demás centros que reparten medicinas a precios módicos o en algunos casos sin costo. No está demás recordar a los consumidores inteligentes que el mercado paralelo no garantiza nada bueno, ni siquiera el ahorrar unos centavos, pues esas medicinas podrían ser peor que la enfermedad. Lo dejo a su buen juicio y criterio, de ver a los medicamentos como una inversión para su salud y que con ella deteriorada prácticamente nada somos.
Algunos consejos a considerar antes de adquirir una medicina:
• Solo compre medicamentos con receta.
• Nunca compre remedios en ambulantes.
• Exija siempre boleta o recibo de compra.
• Si el medicamento deja de hacer efecto, consulte a su médico.
• La posología debe ser autentica, nunca una fotocopia. Si fuera así no compre el producto.
• No compre medicamentos abollados, con el lacre roto, etiqueta que se suelta fácilmente o que este borroso o borrado.
• Al comprar el medicamento verifique que la caja no haya cambiado de color, de formato o de letras y si el nombre del producto fue alterado.
• Verifique también si el sabor, color o forma del producto ha cambiado.
• Lo sueros y jarabes deben estar lacrados.
• Verifique la fecha del embalaje.
• Si el nombre está bien impreso y puede ser leído con facilidad.
• Si no hay cortes o rasgaduras con información que haya sido borrada o raspada.
• Si tiene el nombre del farmacéutico y su número de registro del Colegio Farmacéuticos del Perú .
• El registro del medicamento por el Ministerio de Salud (Digemid).
• El número del lote tiene que ser igual en la caja, el envase y la posología.
• Si un producto es sospechoso llame a la Digemid al número 4229200.
• Entre en contacto con un representante del Minsa .
• Llame al servicio de atención al consumidor del laboratorio que fabricó el producto sospechoso.
Cuide su vida, no la arriesgue
SOMOS GENERADORES DEL CAOS VEHICULAR, ¡NO LO NIEGUE!
noviembre 9, 2010
El caos en el transporte público no es solo por causa de los chóferes intrépidos y cobradores gritones, sino también por el propio ciudadano que lo usa a diario.
Claro está que si no se ordena el tránsito con paraderos formales, únicos y exclusivos para el recojo de pasajeros la cosa no funcionará, pero seamos autocríticos y realistas. Somos los mismos usuarios los que generamos el caos por nuestra falta de conciencia cívica, si se aplica el término, de respetar las normas de tránsito. Somos los usuarios quienes levantamos la mano para parar un taxi o un micro en cualquier parte de la calle, o trepamos o bajamos del ómnibus en medio de la pista, porque siempre estamos apurados y aceptamos esas reglas justificándolas de lo que sea.
He visto que ese irrespeto por uno mismo es tan recurrente que ya cansa quejarse o lamentarse.
Hasta ahora un ejemplo de los más cercano al orden se da -de alguna manera- en el Metropolitano. Todos pagan sin chistar, pasan el control, hacen su cola, obedecen las indicaciones, suben y se acomodan.
¿Por qué sería distinto con el transporte público de los ómnibus que circulan por las avenidas de toooda Lima?
Nunca, pero nunca se han respetado los paraderos, aun si les ponen banquitas con techitos e iluminación. Los usuarios si no llegan al paradero estiran el brazo y los chóferes bien “serviciales” los recogen, y los conductores de los ómnibus como mencioné antes, se paran dónde y cuándo les da la gana, aun sabiendo que pueden recibir multas, igualito nomás, lo hacen una y otra vez.
Pero, ¿qué pasa?, ¿por qué ese círculo vicioso?, ¿por qué nunca cambia para bien?, ¿qué falta, qué reglas, qué sanciones?, ¿qué clase de orden necesitamos?
No es indispensable crear carriles especiales para los ómnibus, sí sería bueno, pero mejor resultaría educar a la población.
Otro ejemplo del por qué creo que el usuario es el culpable es a la hora de la repartición de boletos. Llevo dos semanas subiendo a la misma línea de combi y no nos entregan boleto. Se supone que es nuestro único comprobante de que hemos pagado y además nuestro seguro en caso de accidente. Me di cuenta de que no lo hacen porque ellos tienen que comprar los talones de los boletos y no les da la gana de comprarlos. Si nadie les reclama o si solo somos dos gatos los que lo hacemos, entonces para qué. Si pues, para qué, acaso no soy responsable y pago mi pasaje, y si me vuelve a cobrar le digo que ya pagué, y en el caso del Soat, el boleto no debe de ser un absoluto, pues una vez que me siento en el vehículo ya estoy asegurada al igual que en un taxi, ¿no es así? Para que el boleto entonces.
Otro absurdo en el transporte público, es y lo sigo sosteniendo, es el cobrador, gradualmente deberían desaparecer. En todo caso no obstaculizar el orden sería un primer paso. Definitivamente en las combis es innecesario, yo no sé en qué país del mundo una cabeza sale por la puerta y empieza a gritar por dónde va y cuánto cobra, es un asco y un atentado contra nuestros oídos. Pero lamentablemente es algo que por muuuuchos años hemos aceptado y casi lo vemos normal, cosa que no debería de ser porque un cobrador puede ir sentado en un espacio del ómnibus cobrando en silencio y nada más.
Yo he visto un tipo de transporte en que en los paraderos hay horarios establecidos, la combi o custer llega a su hora (en un rango aceptable) la gente hace la fila y un personal de la línea cobra a los que están en la fila y cuando llega el vehículo la gente sube con tranquilidad. Los trayectos entre un paradero y otro son largos y en todos la cosa es igual. Nadie grita, nadie estorba, todo en orden y con el tiempo supongo los boletos se compraran con anticipación en cualquier negocio y al llegar encontraremos un aparato para depositarlo y listo. A subir a la combi. Eso sí existe.
Otra forma de no respetarnos es permitir que el transporte público de ómnibus y combis pongan música a todo volumen como si a todos los pasajeros nos agradara eso. Menos ahora que todo el mundo usa celular y siempre termina hablando dentro del vehículo como un loco vociferando y haciéndose escuchar con su interlocutor porque tiene que ganarle a la estridencia de la música. Se supone que está prohibido poner música dentro del transporte público, es mas hasta está prohibido hablar con el conductor. Entonces, ¿qué pasa? Por qué permitimos que la música nos invada y lastime. Varias peleas he tenido con sujetos que creen que la combi es su casa y que estoy obligada a escuchar su cumbia.
En fin, somos nosotros los que debemos hacernos respetar, como en cualquier circunstancia de la vida. No podemos aceptar el desorden y la desidia. Contribuyamos a mejorar el transporte, exijamos respeto, orden, limpieza. Solo perderemos unos segundos de nuestra vida si corremos hasta el paradero o exigimos que no nos dejen en medio de la pista. Eduquémonos.
Estoy contigo Godoy!
octubre 30, 2010
MANEJAR AL PEATON
agosto 23, 2010
Suelo ser conductora y a veces peatón. Cuando manejo trato de hacerlo de la mejor manera posible respetando a los demás conductores y sobre todo a los peatones.
He tenido la oportunidad de ver que en otros países la realidad es poco parecida a la nuestra y vergonzosa para los peruanos.
Aquí manejamos a la defensiva, práctica que se acrescentó (valgan verdades) desde que aparecieron las combis. Te cierran, te metes, tocas el claxon a más no poder, te golpean el carro, te insultan, te chocan y se hacen los locos.
En cualquier país vecino, esas costumbres ni se conocen, la peor que suele pasar es que la gente maneja a velocidades extraoficiales (exceden el límite de velocidad) pero son raudamente multados gracias a los sensores, pero mas nada. Nada de meterse y cerrarte el paso. Mucho menos atentar, sí atentar contra los peatones.
Hay dos cosas que me molestan y me hacen sentir vergüenza ajena, que los conductores no se respeten entre ellos y que no les importe el peatón.
Una vez estaba en Montevideo caminando por lo que vendría a ser la plaza principal. Íbamos a cruzar la pista y nuestros amigos uruguayos nos miraron como bichos raros cuando nos detuvimos en la acera esperando que el carro que se aproximaba pase para luego hacerlo nosotros. Dijeron ¿qué les ocurre? y respondimos: “esperando que pase el carro” y entre sonrisas atónitas nos dijeron que el auto se iba a detener porque nosotros tenemos la preferencia, ellos están en la obligación de pararse ni bien el peatón ponga un pie en la pista. Avergonzados hicimos caso y me sentí un ser incivilizados
Aquí quise hacer lo mismo y lo único que conseguí fue gritos y carros que me apuraban a desistir porque venían a toda velocidad como queriéndome ganar. A mis hijas les enseño que ellos son los que deben de detenerse, que para eso son las franjas y las esquinas, pero igual caminamos a una suerte de suicidio porque no creo que las respeten. Hemos ideado una forma arcaica de hacerlos detener cruzando y alzando la mano simbolizando un alto, ganas no nos falta de levantar un dedo pero eso seria demasiado.
Cuando conduzco ocurre algo similar y reniego a más no poder. No soporto cuando cierran los cruces. En Brasil, por ejemplo, hay carteles y pistas pintadas con rayas cruzadas para que nadie se atreva a cerrar un cruce, eso evita congestiones innecesarias y faltarle de respeto a los demás conductores. Aquí he visto en algunos lugares franjas cruzadas que delinean un cruce pero igual, si igualito nomás, por ahí no falta un vivo que cierra sin reparos y nos malogre el día a los demás.
Cuando en mi casa mis hermanas dejaban los caños mal cerrados que me molestaban toda la noche, me canse de recriminarles su descuido y empecé con mi campaña agresiva. Coloque carteles cerca de todos los caños que rezaba: ¡cierren el caño! y dibuje sapitos, culebras, michis y demás símbolos. A los días ningún caño estaba mal cerrado y el problema fue resuelto.
Yo imagino y especulo que colocando grandes banderolas, letreros por todos lados en las esquinas y en los cruces alguito le quedara a la gente. No veo otra forma. Aquí, por lo menos, el que menos se ríe de las multas. Tiene que ser una campaña agresiva en la que se les restriegue en la cara que no deben hacer. Estoy segura que surtirá algún efecto, algo por lo menos. Así también se evitaría la presencia de policías de tránsito que no tiene sentido su existencia porque todos (peatones y conductores) deberiamos respetar las reglas.
CRISIS (de la) PASAJERA
marzo 15, 2010
Después de mucho ahorrar, decidí hacer un viaje con mis dos hijas (de 9 y 4 años). El destino elegido Florida y nuestra meta llegar a Disney.
Como ahora todas las compras se hacen por Internet (los mejores precios aparecen on line) entré a Despegar.com(¹) a buscar los pasajes más cómodos.
En diciembre del año pasado hice una primera reserva por Internet para un viaje de solo una semana para febrero próximo. Como no pude pagarla a tiempo está fue anulada. Posteriormente hice tres reservas más con fechas distintas que también fueron inhabilitadas por el mismo problema.
Una aclaración: El cambio de fechas se debe a que en la primera oportunidad el precio era uno y cuando quise volver a coger la misma fecha ya tenía un precio mayor, pero si salía al día siguiente y retornaba un día después el costo era menor.
Sigo, como otra vez no pude hacer el pago cuando me lo indicaron (la reserva para que mantenga el precio ofrecido tiene que ser pagada máximo en 24 horas o se corre el riesgo de que el monto se incremente)
A los dos días de haber pasado el tiempo límite, hago una llamada a la central de Despegar.com(²) y un operador me informa que el precio no ha variado y que puedo hacer la reserva en ese momento, pero solo tenía hasta las 11:30 de la mañana (por ser 31 de diciembre) para hacer el depósito y pagar los tickets sin mayor problema. Lo hice raudamente. Al toque llamé al call center para confirmar la compra, (eran las 10 de la mañana cuando inicie la conversación con él)
El único dato que me pidió fue el número de pasaporte de mis hijas después de que yo le preguntara si necesitaba alguna información adicional. “Estoy copiando todo de una reserva anterior”, me explicó. Me quede tranquila. Sin embargo, es allí donde empieza mi calvario.
Según el procedimiento que se sigue en las compras por Internet ocurre lo siguiente. Por mail envían al cliente
- Un primer correo donde se confirma la reserva hecha por Internet con información de la compra: destino, aerolínea, número de pasajes, número de pasaporte, fecha de salida y retorno.
- Se avisa sobre la fecha límite para hacer el pago o depósito. Se advierte que su tiempo está por expirar.
- Si paso el tiempo y no pagó le envían un mail anulando su reserva.
- Si hizo el pago. El mail confirmará la compra y le hacen llegar el número de los tickets con información del itinerario.
Bueno pues, en mi caso hice tres reservas y las tres no prosperaron, más la cuarta hecha por teléfono finalmente se hizo efectiva. Sin embargo, horas mas tarde al llegar a mi casa y revisar mi correo veo que ese día solo llegaron dos correos de Despegar, el de “tiempo límite” por la tercera reserva y otro de “emisión de tickets” por la compra final.
Feliz reviso el último mail y veo estupefacta que la fecha de retorno estaba asignada para el 3 de marzo, es decir, un mes completito. Yo había planeado un viaje para una semana.
De inmediato llamé al call center y me dijeron que si quería hacer algún cambio lo debía de haber hecho de inmediato y como era 31 de diciembre ya no había forma de cambar la fecha a menos de que yo pague la penalidad (200 dólares por pasaje). Además, según me explicaban la información se ceñía a una reserva anterior y que por consiguiente el error lo había cometido yo y no quien me atendió. (En cristiano, yo tenía de asumir el gasto)
Resignada revise la copia de mis reservas anteriores y efectivamente comprobé que además de tener fechas distintas una de ellas tenía como fecha de retorno 11 de marzo en lugar de 11 de febrero como quería. (Febrero y marzo son iguales y, era probable que los confunda al hacer click)
Se me paso por la cabeza quedarme todo el mes, tragándome el sapo de asumir el gasto de una estadía tan larga con el presupuesto para una semana. Buscar amigos, familiares conocidos todo iba a servir. Yo no iba a pagar los 600 dólares, presentía que me iba a salir mas caro hacer ese gasto que sacarle el jugo a Florida
En fin, pensé miles de cosas, pero mi instinto arácnido me hizo ver algo que pasé por alto. Las fechas de retorno no coincidían. La mía decía 11 de marzo no 3 de marzo. En ningún papel figuraba esa fecha. Así que vi la luz y reparé que el error lo cometió el joven que me atendió por que:
- Nunca me confirmó la información de los datos por teléfono. (la compra se hizo por teléfono)
- No me envío el mail de confirmación de reserva. (punto 2)
- y esa fecha 3 de marzo la puso él, no se por qué
Volví a llamar para presentar mi reclamo y añadir esa observación y me dijeron que llame sábado 2 de enero.
Ese día hablé más de una hora, mientras la operadora trataba de convencerme de que el error lo cometí yo porque no revise el “mail de confirmación” (mail que nunca me llegó e insistí que revisaran su servidor)
Era mi palabra contra la del operador y les exigí que me demostraran en cual de mis reservas yo coloqué 3 de marzo.
Estaba más que clarísimo que él digitó la fecha que quiso y querían agarrarme por el lado del mail de confirmación.
Finalmente, logré que me dieran el nombre de la supervisora. Hablé con ella el lunes 4.
En vano traté de explicarle cómo se dieron las cosas, ella se entercó en culparme por no corroborar el mismo 31 de diciembre la información del mail de confirmación (que repito nunca me llego) e inútilmente me insistía en que se copió la fecha de una reserva anterior. (Si el ticket decía 11 de marzo yo me quedaba callada y pagaba el pato, pero tenía una fecha que nunca coloqué, por eso seguí insistiendo)
Tras horas de inútiles esfuerzos por llegar a un acuerdo, le dije que escuchara la conversación que sostuve con el empleado y allí se daría cuenta de que en ningún momento yo le di esa fecha y que tampoco coincidía con las reservas anteriores.
Lo único que conseguí fue que me diera el mail de su superior en Argentina y que éste vería mi caso.
De inmediato envíe el mail (que por supuesto nunca fue contestado) explicando lo sucedido y añadiendo una razonable propuesta de cómo podía comprobar que el mail de confirmación nunca me llegó. (³)
Me di cuenta de que si llamaba al número telefónico que sale en la Internet me respondían trabajadores argentinos (el número era de una central) y aproveche para pedir me anunciaran con el tal superior. Obviamente, en ningún horario que llamaba el susodicho estaba en su oficina. Volví a llamar al call center de Lima y me dieron el mail de otra jefa, a quien le reenvíe todo lo que infructuosamente trate de hacer llegar al superior anterior.
Como era previsible, la tal señorita también se negó en hablar conmigo y después de bombardearla con mails logró enviarme uno que decía: “Nuestro operador insiste en que tomó las fechas que usted le solicitó telefónicamente”. Esa respuesta terminó siendo el arma perfecta para dar la estoca final a esta batalla.
Con mayor entusiasmo continúe la pelea y le pedí, exigí, demande y conmine a que me hicieran escuchar la conversación. Cosa que nunca ocurrió porque si ellos ya lo habían hecho sabían que no era legítimo su argumento.
Ese mismo día cuando me llegó su correo ya me había puesto en contacto con Indecopi para formalizar mi reclamo y me explicaron que ellos se comunicarían con la empresa y que nos citarían para conciliar, cada uno con las pruebas en mano.
Al día siguiente le envíe a esa señorita un mail con este subject: DEMANDA OFICIAL. En ese instante la cosa cambio de color.
Les dije que formalicé mi reclamo a Indecopi y que yo conocía todos mis derechos, que de mi parte está la razón, que había trabajado en un diario por varios años en la página en defensa del consumidor y sabía como funciona el sistema, que evitemos trámites engorrosos y procesos judiciales, y que ellos tendrían que atenerse a las consecuencias si es que yo tenía que quedarme un mes en Estados Unidos. Yo no pararía hasta que ellos me indemnicen por daños y perjuicios. Click a enviar.
Al día siguiente a las 10 de la mañana recibí la llamada de una señorita quien me preguntó qué día viajaba y qué día quería regresar. Me estaban emitiendo nuevos tickets para mi viaje a Florida (con las mismas características, la misma aerolínea, aeropuerto, fechas, etc.)
En los siguientes días solo quedaba esperar que me den mis tickets y listo. La batalla que nadie creía iba a ganar estaba por culminarse.
Como yo quería que me confirmaran con papeles que esos tickets lo iban a pagar ellos, llamé a la agencia para que me den el visto bueno, pero en el camino me iban poniendo trabas.
Primero salieron con que ellos iban a pagar 400 dólares y que yo tenía que pagar el resto, o sea 200 dólares. Por supuesto que no acepté, me increparon nuevamente con que la culpa había sido mía y ante tamaña incoherencia les dije que me parecía ilógico asumir el gasto si aun piensan que yo fui la de error. Además, ellos no me regalarían 400 dólares si saben que no tienen responsabilidad.
Una amiga que trabaja en una agencia de viajes me recomendó que insistiera. Me dijo que ellos ven la reacción del cliente. Recuerden que el que más se desespera pierde y yo serenamente les dije que no aceptaba tal propuesta y que sigamos con el reclamo.
Faltando una semana para el viaje, por intermedio de Indecopi, me comunique con la abogada de la agencia y ésta me argumentó que a pesar de que ellos ven que el error fue mío iban a darme los pasajes. Por supuesto que no tenía ni idea de cómo habían sucedido las cosas e inmediatamente la puse al tanto y dejé en claro que no me hacían ningún favor, sino que estaban asumiendo el gasto de un error que cometido un empleado de ellos.
Un par de días antes de la fecha de viaje, la abogada me llamó y me confirmó que tenía los pasajes pero por Lan, en vuelo directo y sin escalas hasta Miami y para el 10 de febrero (no 4 como en mi itinerario). Le dije que no lo aceptaba, que ellos podían conseguir el mismo que yo compré, y no me interesaba hacer un vuelo directo, ni llegar a Miami sola y con mis dos hijas (ese aeropuerto estaba lejísimos de donde me iba a hospedar) y sobre todo no podía cambiar las fechas porque quienes me esperaban ya habían planificado la semana del 4 al 11 y que esperaría su respuesta. Al día siguiente consiguió mis pasajes para el 5 de febrero. La bandera fue izada.
Todo este enredo de situaciones no solo se genera por lo deficiente que suele ser la atención al público, sino por lo poco que les importa, a algunas empresas o instituciones respetar a los clientes. La solución está siempre en sus manos pero no quieren perder ni reconocer sus errores haciéndoles creer a los usuarios que ellos son los responsables y muchos callados se quedan. No desistan, infórmense, pregunten, insistan, no se den por vencidos; si tienen la razón luchen hasta el final, planifiquen sus cosas con tiempo para poder estar preparados ante cualquier eventual lucha que se les presente.
(¹) Despegar.com es una empresa argentina y su representante en el Perú es la agencia Nuevo Mundo.
(²) en algunos números atiende el call center de Argentina y en otros números son peruanos.
(³) “He hecho las averiguaciones con el administrador de mi cuenta de correo y me indica que en estos casos corresponde que la persona que envió el mail, le pida a su administrador de correo que busque el diálogo entre servidores asociado al correo enviado y que envíe ese diálogo de servidores como prueba de que el servidor receptor efectivamente recibió el mail. No se trata de un trabajo de auditoria ni nada complicado, el administrador de correo lo puede revisar muy fácilmente”.
LAS COMBIS HABLAN
enero 15, 2010
Recuerdo que cuando era niña no existían las combis como transporte público. Solo había microbuses y ómnibus donde cabía más de lo inimaginable.
Cuando estudiaba periodismo me trepaba en la Enatru, pero antes tenía que ir hasta el paradero inicial pues a la altura de mi casa pasaba repleto y, por supuesto, el chofer ni se dignaba en parar a recoger pasajeros.
En los noventas aparecen las combis o camionetas rurales que también le dicen, como una alternativa pirata ante la carencia de transporte público. Hasta antes de esa época solo existían vehículos de ese tipo que hacían colectivo esporádicamente en la avenida Arequipa o en San Felipe; por lo general, los pocos que circulaban en el país, se usaban para movilidad escolar.
En fin, la larga historia de las combis en Lima merece tesis completa pero ese no es el fin de este post. Mi propósito es reseñar como su presencia se ha convertido en parte de nuestro cotidiano quehacer y no concebimos un día sin tomar una temible combi.
Siempre me pregunto por qué es necesaria la presencia de cobradores en los ómnibus y en particular en las incomodas combis. En realidad, ¿son tan necesarios? Es más, los cobradores de combi, ¿pueden trabajar en cuclillas todo el tiempo sin quejarse y sacrificar su columna? Esa en realidad es una pregunta suelta, una reflexión en voz alta, porque mi interés va mas allá de lo inútil de su ocupación y del desorden que genera.
¿Por qué no podemos ser civilizados por nuestra propia cuenta? pues porque si no existieran los cobradores la gente viajaría sin pagar (la clásica viveza criolla) y como siempre tenemos que ser vigilados por alguien, de allí su existencia y necesaria presencia.
Así pues el problema de las combis no solo se genera por nuestra mala costumbre como usuarios, viene de que suscitamos situaciones que llevan a entrar en ese círculo vicioso que es el “me da igual”.
Miren, el dueño de la combi mantiene su unidad sucia, destartalada porque lo mismo le da si está limpia o en condiciones para trasportar pasajeros, porque igual el público se van a subir y porque no siente el mínimo respeto por sus semejantes.
El usuario casi nunca se queja y ve a la combi como un mal necesario y con su silencio aprueba esa conducta de desinterés del dueño del vehículo por trabajar en condiciones absolutamente inadecuadas.
He visto combis con cables sueltos como telarañas que se confunden entre la mugre del tablero que fue cambiado a la prepo del lado siniestro. También modelitos con la puerta que se mantiene sujeta gracias al poderoso brazo del cobrador o con suerte asido a un oxidado alambre. Muchas unidades por fuera tienen una apariencia aceptable, pero por dentro son esqueletos de lo que alguna vez fue un vehículo (que transporta personas) con asientos sin tapiz y reforzados con fierros que saltan a la vista y lesionan espaldas; y el colmo de los colmos, una fila en sentido contrario cubierta con un frazada asquerosa que hace las veces de asiento. Sin embargo, lo más indignante es ver la fila de asientos apretadísimos unos contra otros que ninguna persona podría soportar ni 10 minutos.
Hasta donde llega la desidia, el poco interés por mantener un trasporte público ordenado y adecuado a la altura de la raza humana; pues hasta donde uno se gane el respeto, hasta donde uno haga valer sus derechos y reconocer el de los otros. Esto es consecuencia de un círculo generado por los complejos propios de nuestra raza, algo que nadie sabe cuando cambiara.
Me pasó
El otro día paré la combi y la puerta se abrió sola ¿!, subí y vi casi todos los asientos llenos, todos los pasajeros callados, sin la radio estridente (muy raro en las combis, todas pone la música a todo volumen) y… sin cobrador! El chofer paraba cuando veía gente en los paraderos y la gente subía solita sin escuchar la promocionada ruta de la combi. Lo que más me llamó la atención fue a la hora de pagar. Como saben los precios varían según la ruta (con la artimaña de que solo van hasta tal sitio y después desocupan el carro y a la otra cuadra vuelve a subir otra gente, o sea parten la ruta a su único beneficio, en fin) me percate de que los pasajeros pagaban lo que correspondía a la ruta, un sol, un sol veinte, un sol cincuenta; todos le entregaban el dinero en la mano del chofer. Sin bulla, sin reclamo, sin insistencia, nada… solo valía la honestidad. Yo presumo que por allí no faltaría algún “vivo” que le daría al chofer lo que le da la gana, el conductor no puede hacer mas de dos cosas a la vez, manejar y cobrar; pero me di cuenta que sí se puede mantener un transporte ordenado y civilizado. La mayoría conoce su ruta, pocos serán los que distraigan al chofer para preguntar, no demoraran ni dos segundos. Cualquiera puede abrir y cerrar la puerta cuando sube y cuando baja, eso no cuesta nada.